EXPERIENCIA DE VOLUNTARIADO EN NAMIBIA DE LETICIA

Voluntariado en un centro de rescate en Namibia

Hace unos meses tuve la oportunidad de viajar junto con mi pareja a un centro de rescate de animales y realizar un voluntariado en Namibia. Lo hice a través de Blua Voluntariado, donde me ayudaron a organizarlo absolutamente todo. La experiencia fue increíble, aprendimos muchísimas cosas y disfrutamos cuidando y alimentando a los animales. ¡No puede haber experiencia más gratificante que esta!

¡África en estado puro!

Solamente la vista del desierto desde al avión me dejó los pelos de punta. Llegamos a Namibia a primera hora de la tarde desde Johannesburgo, sobrevolando kilómetros y kilómetros de estepa amarilla punteada de arbustos: una maravilla. Mi novia estaba pegada a la ventanilla con la esperanza de ver algún elefante y no tuve el valor de decirle que a 9000m de altura era algo muy complicado.

A la llegada fueron a recogernos unos representantes del centro de rescate que nos llevaron a un hotelito de Windhoek, donde pasamos la noche y conocimos a otros voluntarios que iban a empezar a trabajar al día siguiente, como nosotros. Éramos los dos únicos españoles, la mayoría eran chicos estadounidenses, de Europa del norte y canadienses, a parte de una chica italiana: una ocasión perfecta para practicar un poco de inglés.

Namibia

Primeras experiencias

Al día siguiente nos trasladamos al centro. Estuvimos una hora por las carreteras de Namibia sin asfaltar que fueron el comienzo de la aventura: vimos manadas de babuinos, orix y hasta una pareja de chacales que paseaban tranquilos al lado de la carretera. ¡Una pasada!

 

Al llegar al centro nos distribuyeron en diferentes cabañas bastante sencillas pero súper bien cuidadas y limpias (¡mucho más de lo que esperábamos!). Hicimos una primera reunión de presentación muy completa y de varias horas, donde nos explicaron la historia del centro, las razones de su existencia y los diferentes equipos de trabajo donde íbamos a participar en las siguientes 3 semanas. Hasta tuvimos la visita de una cabrita y una cebra en la sala de presentación. ¡No nos lo podíamos creer!

Voluntariado en Namibia BLUA

Las tareas del voluntariado

Las siguientes semanas fueron un sin fin de emociones y descubrimientos. Primero trabajamos con el equipo de mantenimiento para revisar que todas las jaulas y los espacios de los animales estuvieran limpios y aptos para su estancia. Por la mañana preparábamos las diferentes comidas (cada animal tiene su dieta y os aseguro que un león come algo totalmente distinto a una cebra o un macaco) y las llevábamos a los recintos.

Voluntariado en Namibia BLUA

Por la tarde nos dividíamos según las diferentes necesidades: podíamos ir a dar un paseo con la manada de babuinos (¡muy divertidos!) o monitorear algunos animales rescatados en los últimos días para asegurarnos de que estaban sanos y adaptándose. Cada día hacíamos algo diferente por lo que no tuvimos tiempo de aburrirnos. Además, las noches siempre eran amenas gracias a la compañía del resto de voluntarios que tenían nuestras mismas pasiones.  Esperamos volver a verlos pronto, ¡hicimos muchos nuevos amigos!

Voluntariado en Namibia BLUA

A las dos semanas nos trasladamos a una zona más aislada, en el sur del país donde trabajamos principalmente en el monitoreo de especies, en la conservación del hábitat y en la relación humanos-animales. No sé qué me ha gustado más, fue todo tan intenso y especial que lo único que puedo decir es que os animéis a probar vosotros mismos.

Hacer voluntariado en Namibia con animales es lo más gratificante que hemos hecho en nuestras vidas y sin duda repetiremos. Os invito a hablar con las chicas de Blua, ¡seguro que encontrarán un proyecto en el cual podáis participar y que os cambiará la vida!

Leticia, 2018

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